El poder de la observación
Uno de los poderes más potentes que tiene el ser humano, es el poder de la observación, en el radica la poderosa forma en que logramos hacer análisis de las cosas, situaciones, eventos, etc. para poder medir, mezclar, suponer, probar y luego sacar una conclusión.
Este poder ha dado a la humanidad el desarrollo que tiene hasta hoy, siendo la palanca propulsora de nuevas creaciones, avances en lo humano y en lo tecnológico, para procesos de cuidado de la humanidad y su hábitat y así, cuando no observamos, provocamos su destrucción.
Y donde está la clave de la observación, pues en el alcance de su palabra, como observador no me involucro en lo que está pasando, logro mirar desde otro u otros puntos de vista un objeto, situación o hecho, dejando mi opinión de lado para lograr tener un nivel de objetividad mayor.
Y con este nivel de objetividad me entrega un paisaje más amplio, mostrando nuevas posibilidades y variables que puedo incorporar al análisis anterior.
Ahora bien, este superpoder que podríamos usar a diario, lo dejamos guardado en un cajón y salimos a vivir y a tomar decisiones sin usarlo, dejándonos llevar por lo que nos dicen otras personas, por la primera emoción, por el primer comentario que nos llegó.
Para sacar provecho de este superpoder en nuestra vida, podríamos usarlo de manera frecuente con nosotros mismos, para poder entender qué nos está pasando, cómo nos estamos sintiendo y ver si algo nos gusta o no y saber por qué. Cuando me observo logro conocerme, entendiendo quién soy y desde ahí poder diseñar quién quiero ser.
Lo mismo sucede con las situaciones, si puedo observar una situación en la que estoy participando sin pensar que todo se trata de mi, puedo empezar a darme cuenta de las cosas, emociones, reacciones que le pasan a las personas que están a mi alrededor, del por qué de un desacuerdo o un momento de felicidad y así poder disolver o potenciar una situación.
Esto es como sacar un dron y mientras estoy participando de la vida, este dron me observa y me entrega señales para mejorar mi fluir en esta vida.
Cuando uno trabaja este proceso de observación, inicia el camino a mantenerse en momento presente, observante, perceptivo, curioso y desde ahí convertirse en un ser creativo, intuitivo, amoroso que dibuja con consciencia su presente y por lo tanto su futuro, desde su interior al bien común de quienes me rodean.
Y si encuentras muy complicado aprender hacer observador… bueno, yo te enseño!