No es novedad para nadie que este ha sido un año especial, donde probablemente hemos tenido que vivir nuestro día a día de forma diferente a lo que usualmente hacíamos, para mi no ha sido la excepción.
Si bien venía desde hace un tiempo con un proceso de aprendizaje interior, este año me ha tocado excavar profundo sacando todas máscaras y mirando sin velos muchas de mis creencias que hicieron aparecer todos mis miedos y plasmaron todas las predicciones que en algún momento yo o alguien más vaticinó.
Tuve momentos de pánico, pena, rabia, traté de engañarme y de aplicar las mismas técnicas de sobrevivencia de siempre, pero sin ningún resultado. No me quedó otra que aprender a observar aún más profundo para sacar algo nuevo desde todo lo oscuro que veía.
Y a medida que dejé de resistirme y me fui entregando al proceso, al aprendizaje, el universo me fue dando su mano. Y esa mano fue dada por personas quienes han sido actores relevantes en el teatro de mi vida, modificando el desenlace de la obra con cada palabra, un gesto de preocupación, una sonrisa y cuando se pudo un abrazo de puro amor.
Es a esos actores a quienes quiero darle las gracias, infinitas gracias, ya que me han permitido encontrar la forma de avanzar, venciendo mis creencias, reencontrándome con el disfrute, con la alegría, con el poder creador que tenemos dentro.
Gracias, muchas gracias a ti, sí a ti, que me lees cada cierto tiempo, a ti que me haz entregado una palabra en los comentarios, ayudándome a incorporar visiones diferentes a mi mundo, a mi camino.
A los nuevos amigos desde muchos lugares del mundo, España, México, Salvador, Argentina, Perú, Bolivia, Dubai, Australia, Colombia, Uruguay, Venezuela, Costa Rica, Francia, Panamá que desde lo invisible de esta red me han ayudado y me han permitido ayudar en cada uno de sus mundos compartiendo un poquito de luz.
Y por supuesto a todos los amigos chilenos de las nuevas redes con las que conectado, que me han mostrado que el camino es más entretenido si vas bien acompañado.
Y por último agradezco a este año, ya que sin su paso por mi vida no habría aprendido todo lo que aprendí, no habría conocido a todos quienes conocí, no habría florecido como lo hice.
Gracias, gracias, mil gracias.
¡¡Feliz navidad!!