Contemplar
¿Tienes la costumbre de contemplar? Cualquier cosa, puede ser tus pensamientos, la naturaleza, tu caminar, los niños jugando, las personas, tu rostro, tus manos, lo que sea.
En otras palabras ¿te haz puesto a mirar algo sin juicio alguno? Sin juzgar o calificar, tan solo mirar con mucha profundidad, con mucho detalle lo que sucede con lo que estas contemplando.
Y en ese proceso de contemplación u observación, has notado ¿qué es lo que a ti te pasa? ¿qué sensaciones tienes?
Yo hace un tiempo que llevo haciendo este ejercicio que usualmente se llama meditar, pero que en realidad, para mi gusto es contemplar. (http://etimologias.dechile.net/?meditar)
El contemplar u observar sin juicio alguno aunque sea unos segundos y hacerlo de forma consciente te entrega momentos únicos.
Es una sensación fuera del espacio – tiempo, es un momento de expansión, de libertad, de liviandad, corporal y mental.
¿Y qué quiere decir de forma consciente? Yo lo entiendo como que doy la orden específica a mi mente de estar completamente concentrado en lo que estoy observando, que mi neo córtex trabaje sólo en ese proceso de observación y cualquier otra cosa quede relegada a un segundo plano.
Esto hace que el mundo se detenga, que las sensaciones se aumenten, mis sentidos están alertas a capturar todas las señales que se presenten (aromáticas, táctiles, audibles, etc.). El momento llena todo lo existe y nada más importa, ya que en ese momento todo está bien.
Este proceso, aunque sea unos pocos minutos entrega claridad en cualquier cosa a desarrollar o decidir, hace espacio en la mente, el caos disminuye y puedo volver a un lienzo en blanco para poder diseñar lo que sea necesario.
Si no haz indagado en esta técnica ¡te invito hacerlo! ya que es una forma de tener un cable a tierra… y si necesitas ayuda, aquí estoy.