¿Cómo generamos confianza?
En estos días he visto que en las distintas técnicas de cambio organizacional o cambios en formas de trabajo, mencionan mucho la generación confianza, pero ¿cómo podemos generar confianza?
Para generar confianza hay una lista de cosas que cada uno debería hacer y que a primera vista son simples. Elementos como cumplir los compromisos, ser sincero, escuchar, compartir, generar lazos, son frases que son mencionadas de forma recurrente, pero ¿qué pasa que no podemos confiar en todos?¿qué pasa que no todos confían en nosotros?
Mi primer pensamiento es que todos nos creemos muy confiables, por lo que no es una preocupación consciente el generar o mantener en el tiempo la confianza, entonces no aplicamos de manera reflexiva la lista de herramientas que nos permiten establecer la confianza como activo personal.
Mi segunda idea, desde lo muy personal, es que no podemos confiar cuando tenemos miedo. Este miedo puede tener diferentes niveles o expresiones, e incluso en una primera revisión se podría mirar como otro sentimiento (rabia, pena, frustración, etc.) por lo que no logramos visualizar ese miedo, no vemos qué lo provoca en su origen, lo que nos dificulta el trabajo para superarlo.
En general, creo que los miedos se anidan en cosas que sentimos que no nos gustan, que no podemos controlar y en consecuencia no logramos expresar nuestra preocupación de forma constructiva, porque pensamos que no nos entenderán.
Pero aunque no digamos nada, hay cosas que nos pasan de forma automática. Por un lado, surge nuestra conversación mental o interna, donde nos contamos una historia que puede ser negativa al respecto de la situación, lo que se transforma en una bomba de tiempo para nuestra paz interior y en consecuencia afecta la paz de todos nuestros entornos.
Por otro lado, aunque no expresemos con palabras lo que nos pasa, no implica que no lo expresemos corporalmente. Nuestra molestia, pena o rabia que nos provoca el miedo subyacente, se nota. Lo notan todas las personas que nos rodean y no tenemos ninguna oportunidad que ellos logren interpretar de manera correcta nuestra reacción.
Siento que es importante hacerse cargo y tomar el desafío de establecer una comunicación adecuada a través del lenguaje, para que las palabras sean constructivas, logrando transparentar nuestras expectativas y sentimientos, en un entorno donde nosotros y nuestros equipos se sientan seguros, protegidos y respetados para expresarse, para así establecer los lazos de confianza que tanto nos hacen falta.