Había empezado a escribir este pequeño artículo, porque me puse analizar el efecto que tuvo en mi un comentario escrito. Traté de mirarlo desde el momento en que lo leí y cuanto tiempo lo tuve en mi cabeza y cómo fueron cambiando las emociones que me provocó hasta el momento en que empecé a escribir.
Cuando de repente, pasa este gran despertar en Chile y en las redes sociales empezaron a circular las opiniones de cada chileno al respecto, lo que hizo aún más patente en mi el pensamiento del efecto emocional que genera el mensaje escrito en quien lo lee.
¿Qué emociones son? Si bien al escribir un mensaje según las palabras que escojo, puedo lograr mostrar el sentimiento que tengo, sea este positivo o negativo, no sé cómo lo procesa quien lo lee o con qué nivel de profundidad se lo toma, creo que es bien difícil hacerse una idea.
Siento que al escribir un mensaje que sea una opinión al respecto de algo, es muy delicado, porque no tengo ningún feedback de cómo el otro lo percibe y en vez de estar dando una solución puedo empeorar la situación. Por ejemplo, recordaba cuando alguien manda un correo que puede percibirse como “duro” o “pesado” o “fuera de lugar” y eso provoca al instante de leerlo una emoción negativa que genera una respuesta escrita aún más negativa que lo recibido.
La percepción del que escribe versus la percepción del que lee pueden muy opuestas. Por ejemplo, el que escribe puede decir ¡si yo lo hice sin ninguna mala intención! ¡sólo di mi opinión! y el que lee se lo toma como un verdadero ataque. O al revés puedo escribir una frase amorosa de amistad y quien lea puede creer que se está proponiendo un compromiso.
Creo que quizás, siempre que sea posible, es mejor tener una conversación presencial para resolver cualquier tema, ya que así podemos disminuir la brecha de comprensión observando más variables del ser humano que tengo enfrente, pudiendo tener una mejor respuesta, creando un ambiente más armonioso.
Y si es necesario registrar por escrito, podemos registrar lo que ya conversamos, ya que al leerlo es probable que repliquemos en el momento de la lectura, una buena emoción al respecto.