La misma técnica
La misma técnica no sirve para todo, no porque sepa usar el martillo todo es clavo.
A veces queremos solucionar todo de la misma forma, con la misma manera de pensar, con la misma técnica, sin embargo no resulta, porque cada problema, cada desafío tiene su propia forma de resolver.
Cuando creemos que ya lo sabemos todo, que hemos encontrado “la fórmula” la vida nos desafía y nos dice “no, eso ya no sirve, tienes que inventar algo nuevo” y ahí es donde sufrimos, porque ya no queremos más, porque a veces estamos cansados y ya no queremos seguir innovando.
Y este cansancio se da por la mentalidad que tenemos.
Cuando tenemos una mentalidad fija, nos tendemos a aferrar a lo que ya sabemos, nos inventamos una verdad que esperamos que sea universal y que todo encaje perfectamente en ese molde.
No obstante, la clase está en cultivar una mentalidad de crecimiento, donde miramos cada nuevo desafío casi como un niño jugando e interpretando el papel principal de la historia que está llevando a cabo, donde no le importa si falla o si se cae, solo se limpia las rodillas y sigue jugando, sonriendo y buscando la solución al acertijo que quiere resolver.
En algún momento de nuestra vida, la mayoría de nosotros perdemos esa actitud, no negamos a seguir creciendo, a seguir cambiando y no nos damos cuenta que eso solo nos hace pasar malos ratos, incluso nos hace sufrir.
Así pues, la solución es cultivar una actitud más liviana hacia la vida, mirar la vida con una sonrisa y aprender como dice Fresia Castro “que la vida es un juego, no te la tomes en serio salvo para tu propio aprendizaje”.
Entonces, te desafío ¿qué harás hoy para sonreírle a la vida un poco más?