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Lo que crees, lo creas

Cuando uno logra volverse observador de uno mismo, es muy entretenido (sí entretenido, porque te ríes mucho de ti mismo) porque te das cuenta cómo van apareciendo creencias respecto de cosas que quieres hacer y son como ir haciéndose zancadillas solito.

Por ejemplo, imagina una persona que tiene una vida como diríamos hoy, relativamente estable. Tiene trabajo, un buen sueldo, no tiene grandes preocupaciones financieras, es capaz de ahorrar.

Supongamos que a esta persona le dan ganas de cambiar el auto, le gustan mucho los autos y de repente pasa por su mente la idea de comprarse un deportivo.

Empieza a imaginarse en el auto, comienza a mirar precios, estilos, etc. y de pronto entre todos esos pensamientos de disfrute de crear la compra del auto, aparece el siguiente pensamiento “mmmm, pero a la edad que tengo a lo mejor me voy a ver ridículo en este tipo de auto… mejor dejo de buscar…” ¿por qué aparece un pensamiento así? Porque alguna vez ésta persona debe haber escuchado a alguien que le importa mucho, decir una frase como esa y quedó grabada en su mente.

Pasa un poco de tiempo y las ganas de tener un deportivo vuelven al ataque, lo que hace que se retome la búsqueda, volviendo a encenderse la ilusión. Pasado unos días, otro pensamiento amigo aparece y le dice “oye, pero el permiso para circular debe ser carísimo” luego “y la cantidad de bencina que debe ocupar ¡debe ser mucha!”, “¡y si me lo roban!”… y así con los “y sí, tras y sí”.

En el ejemplo, estamos suponiendo que la persona puede darse ese gusto, pero eso nos pasa a todos con distintas cosas, ya sea un postre rico, alguna prenda de vestir, algún bolso, algún maquillaje, el querer ir al gimnasio, vacaciones, lo que se te pueda ocurrir.

Ahora, si te compras o no la cosa en cuestión no es el punto aquí. El punto es poder mirar de donde aparecen esas frases que nos decimos ¿dónde las aprendimos? ¿quién nos las dijo? ¿por qué las creemos ciertas? ¿por qué son capaces de hacernos cambiar de opinión? ¿qué tanto fundamento tienen respecto de la situación actual? ¿me sirven o no me sirven?

Cuando empezamos a mirar las respuestas a esas preguntas es cuándo descubrimos cosas de nosotros importantes, que son la base de las cosas que vivimos, de lo que creamos y lo lindo es que al darnos cuenta y si queremos, podemos cambiar este guion de creencias adoptando nuevas que nos sirvan para la vida que queremos vivir.

Aprende a mirarte a ti mismo y autodescúbrete para que puedas dirigir tu vida hacia donde tú quieres dirigirla.

Y si no sabes cómo, puedes empezar mirando mi libro, que con pasos muy prácticos y simples te muestra un camino de autoobservación https://www.amazon.com/dp/B09PM8RF79?ref_=pe_3052080_397514860

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