Cierre de ciclos
La semana pasada se terminó de cerrar un ciclo importante de mi vida, lo que me ha hecho reflexionar sobre el proceso vivido, el aprendizaje obtenido y las posibilidades que me da ordenar y cerrar el proceso.
El hecho de generar un hito de cierre formal a los procesos de la vida, del trabajo, de proyectos o de lo sea en la vida ayuda a ordenarse mental y energéticamente.
La formalidad te muestra si efectivamente no queda nada pendiente, que todo lo que se tenía que hacer se hizo, que las personas involucradas saben que ya llegamos al final y que desde ahí en adelante las personas involucradas en el proceso, ya no se relacionan a través de ese vínculo que estoy cerrando (proyecto, trabajo, relaciones o lo que sea).
Desde ahí podemos establecer que las relaciones pueden terminar o continuar y si continúan podemos tener claridad que es desde un nuevo escenario que hay que definir e iniciar un nuevo tipo de relación, con nuevas reglas, con nuevos compromisos.
La sensación grata de sentir que todo decanta, que las cosas están en orden, de poder cerrar los compromisos y no tener nada pendiente es realmente sanadora. Nos da una energía que permite crear nuevas cosas, abrirse a nuevas posibilidades a traer lo nuevo a ese espacio que pertenecía al proceso recién cerrado.
También es enriquecedor mirar todo el proceso y ver cuánto hemos hecho, cuánto hemos crecido, revisando cada traspié para obtener el máximo aprendizaje e identificando todos los logros para celebrar cada uno de ellos.
Al reflexionar sobre cada proceso cerrado podemos observar cuanto hemos cambiado. Hemos adquirido nuevos conocimientos, nuevas habilidades, hemos agregado nuevos puntos de vista a nuestra manera de hacer, decir y vivir.
También identificamos que nos falta aprender, qué habilidades quisiéramos adquirir o potenciar, dando claridad a la planificación tanto del desarrollo personal como profesional.
Los procesos de cierre ordenan la casa, el trabajo o el contexto en que estés, dan claridad y ayudan a mejorar la toma de decisiones teniendo certeza de donde quieres poner tu atención y dirigir tu energía.
Y tú ¿tienes procesos sin cerrar? Si no sabes cómo cerrarlos, yo te puedo ayudar.