La música
Hubo un tiempo de la pandemia en el que estuve alejada de escuchar música, buscaba el silencio y trataba de conectarme con él, pero en esos momentos tenía una alta actividad mental, la cantidad de pensamientos que venían a mi eran demasiados lo que no ayudaba mucho a encontrar el silencio.
Y fue en ese proceso que de manera natural empecé a buscar una música que me conectara conmigo primero y desde ahí con el silencio, con el silencio de la consciencia interna.
La música es una herramienta que poderosísima para establecer el estado mental, emocional y físico en el que queremos estar y es tan fácil usar.
Pero para ello, primero debes observar qué te sucede con las diferentes melodías que escuchas para así poder distinguir en que momento es más adecuada una canción más que otra.
Por ejemplo, si estamos tristes tendemos a poner música triste y eso lo que hace es potenciar el estado de oscuridad en que nos encontramos, en vez de observar que si pongo música alegre o de alta frecuencia puedo subir mi energía para despejar la mente y así tomar mejores decisiones sobre el problema que me aqueja.
Otro ejemplo, son los runners cuando salen con su playlist que les permite entrar en un estado de concentración que les ayuda a no rendirse en su carrera, manteniendo el paso y llegando cada vez más lejos.
¡Pero esto lo podemos usar en cualquier momento! Cuando tenemos una reunión que nos asusta por ejemplo y queremos sentirnos empoderados y seguros o cuando queremos que en un evento que organizamos exista una energía especial y así durante todo el día. Sólo basta con escuchar la canción correcta en momento correcto, ¡y ojo! tenemos que pensar en qué resultado queremos obtener y ser conscientes de nuestra elección.
Obsérvate, ve qué te pasa con las melodías, como se van configurando tus estados de ánimo, emociones y sensaciones al respecto de una canción, con que recuerdos las vas conectando, que cosas rememoras y observa cómo esto impacta en tu forma de ver las cosas.
Te invito hacer la prueba ¡y cuéntame qué te descubres!