Problemas recurrentes
¿Les ha pasado que a veces creen que han trabajado un tema (no necesariamente personal) y que creen que está solucionado, pero la vida se encarga de mostrarte que no? ¿Qué lo único que hiciste fue evitarlo y no resolverlo?
A mi me pasa, me ha pasado y supongo que me seguirá pasando con algunos temas que van desde lo más profundo a cosas simples del día a día.
Le he dado algunas vueltas y creo que la metáfora de las capas de cebolla es perfecta. Tú tienes un asunto que abordar y con el conocimiento, herramientas y perspectivas que tienes en este momento, puedes darle una solución que pareciera ser completa, con cuál te quedas tranquilo y sientes superada la prueba.
Pero luego de un tiempo, el asunto vuelve a mostrarse desde otra perspectiva mostrándonos que quedaba raíz que sacar y que necesitas otro tipo de herramienta, otro tipo de criterio o visión que remueva la parte de la raíz quedó la vez anterior.
Cuando me di cuenta de esto, de este ciclo de vida o quizás viaje a lo profundo, me enojaba conmigo porque me sentía como que no había sido capaz de resolver el problema y sentía culpa por no ser lo suficientemente eficaz… hasta que entendí que era algo que no tenía fin.
No tiene fin, porque este es un mundo donde no existe lo perfecto desde la interpretación mental que uno le pueda dar. Siempre falta algo para que la situación se desenvuelva en lo que cada uno cree que es perfecto.
Más encima, nuestro mismo concepto de perfección va cambiando en el tiempo, dada la experiencia, entendimiento y la vida misma que nos transcurre, nunca llegamos a eso perfecto porque la significación de la perfección cambia.
¡Qué cansador! ¿cierto? Sí, yo me canso al menos.
Por ahora creo que voy haciéndome más amiga la imperfección, de ver la belleza en ella tratando de admirar cuánto he avanzado, las cosas que he aprendido y cómo se va dibujando mi vida alrededor de lo que percibo, siento y aprendo. Me cuesta mucho debo reconocer, pero paso a paso lo voy aceptando.
Y cuando me enredo recurro a mi coach, a mi mentor, a un amigo o a una buena meditación que me ayude a cambiar el punto de observación para ver hay algo que no he visto, para darme cuenta e incorporarlo a mi aprendizaje.
¿Y tú, cómo lo haces? Cuéntame…